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Algunos creen que es la suerte o el azar lo que determina su destino. Estas personas están convencidas de que la riqueza, el éxito o una vida agradable dependen de la cara que salga en el dado, de cómo ruede la rueda o del número que el azar elija en la lotería de Navidad. ¡Qué tontería!
La probabilidad estadística de ganar unos millones en la lotería es de una contra muchos millones. El juego de la lotería atrae a la gente que cree que se puede ser rico con una inversión de unos pocos pesos, dólares etc. tan sólo. El mercado de los que juegan a la lotería o a cualquier otro juego lo forman las personas que creen que pueden obtener una gran riqueza por azar o buena suerte. Desear no es lo mismo que soñar. El deseo es algo pasivo e inactivo. Desear es un pasatiempo ocioso que no está impulsado por un esfuerzo mental. El soñar, por el contrario, está respaldado por un plan de acción destinado a obtener resultados.
Las personas que triunfan no ven a su familia, trabajo, salud o fortuna tal y como son. Dan un salto hacia adelante y hacen algo que es a la vez sencillo y profundo: miran la vida no tal y como es, sino como puede ser. Sienten la vida tal y como será después de aplicar de forma persistente e inteligente sus esfuerzos bajo el lema voy a ganar.
El progreso, en cualquier actividad, se logra solamente cuando se ven todas las posibilidades que ella tiene, no cuando dejamos que quede restringida a su realidad actual. Los grandes arquitectos y constructores, o los inversores, no ven la realidad de los barrios bajos de las ciudades y de los edificios medio en ruina. Sólo ven las posibilidades que existen de convertir esos barrios bajos en ambientes comunitarios nuevos en los que la gente pueda vivir, trabajar y divertirse. Cada negocio, escuela, institución o edificio es un sueño de alguien hecho realidad.
Una vida importante siempre comienza con un gran sueño. Todas las personas tenemos dos tipos de visión: la visión que nos facilitan los ojos y la visión mental. La visión que nos proporcionan los ojos nos dice qué objetos nos rodean. La visión que nos dan los ojos compone imágenes de árboles, de personas, de edificios, de montañas, de agua, de estrellas y de otras cosas físicas y tangibles. La visión de los ojos es física.
La visión mental es diferente de la de los ojos. La visión mental es la facultad de ver no lo que existe, sino lo que puede llegar a existir de emplearse la inteligencia humana. La visión mental consiste en la capacidad de soñar.
Con ella nos representamos formas futuras, por ejemplo, del hogar que queremos, la relación familiar que deseamos, los ingresos que nos gustaría tener, las vacaciones que nos apetecería tomarnos o nuestra fortuna económica en un momento determinado. La visión mental desvela lo que todavía no es real ni tangible. Nuestros éxitos (logros, influencia y satisfacciones), nuestra fortuna (ingresos, capital y bienestar físico) y nuestra felicidad (respeto, alegría y contento) dependen de cómo decidamos emplear nuestra visión mental para soñar. Puede usted dividir a las personas que conoce en dos tipos: los ganadores y los perdedores. Los ganadores son soñadores activos que trabajan para convertir sus sueños en logros reales y tangibles. Los perdedores son inactivos y siempre ponen pegas a todo, pensando que el sistema está contra ellos y que la suerte o el destino determinan necesariamente los acontecimientos.
Los perdedores son personas cínicas. A ROCIO le han ascendido gracias a sus actividades extraordinarias con el jefe. DIEGO ha conseguido ese pedido tan importante porque ha sobornado al comprador. DAVID y LUNA tienen un BMW nuevo, pero seguramente van a tener que estar pagando plazos durante cinco años.
Los ganadores son personas de buena voluntad. Me alegro por JIMMY. Ha trabajado mucho y merece un premio a su esfuerzo. El ascenso de SOFIA demuestra que cuando se da lo mejor de uno mismo en el trabajo, se obtiene una compensación. Por lo tanto la suerte es generada por uno mismo, por cada circunstancia, por cada oportunidad y sobre todo por cada semilla que día a día se riega para conseguir un SUEÑO. Es preciso alejarse de los pesimistas, chismosos, quejambrosos y en general aquellas personas que solo buscan excusas para evitar hacer o que alguien haga lo que se debe hacer.
EXITOS
JIMMY DAZA JIMENEZ
COACH INTERNACIONAL
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