|
Un hombre encontró un capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo. Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por poder salir del capullo.
El hombre vio que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño orificio en el capullo, hasta que llego un momento en el que pareció haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento. Pareció que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del orificio del capullo para hacerlo más grande y así fue que por fin la mariposa pudo salir. Sin embargo, al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.
El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblaran y crecieran lo suficiente para soportar el cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado y sus alas desdobladas… Nunca pudo llegar a volar. Lo que el hombre en su bondad y apuro entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha requerida por la mariposa, para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiera volar. Libertad y el volar solamente podrán llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha, también fue privada su salud.
Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si Dios nos permitiese progresar por nuestras vidas sin obstáculos, quizás la capacidad de aprender, experimentar y apreciar sería una etapa nula de la vida del ser humano. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podíamos haberlo sido. ¡Cuánta verdad hay en esto¡ Cuántas veces hemos querido tomar el camino corto para salir de dificultades, tomando esas tijeras y recortando el esfuerzo para poder ser libres. ¿Acaso el bebe aprende a caminar a los seis meses? O ¿el estudiante se gradúa de la universidad sin pasar por el bachillerato?
Necesitamos recordar que nunca recibimos más de lo que podemos soportar y que a través de nuestros esfuerzos y caídas, somos fortalecidos, así como el oro es refinado con el fuego, o la gimnasia sea mental o física da forma a nuestra mente y cuerpo. Nunca permitamos que las cosas que no podemos tener, o que no tenemos, o que no debemos tener, interrumpan nuestro gozo de las cosas que tenemos y podemos tener.
No pensemos ni nos enfoquemos en lo que no tenemos, disfrutemos cada instante de cada día por lo que tenemos y nos ha sido dado. NUNCA PERMITAS QUIE TE DIGAN QUE NO PUEDES, NUNCA PERMITAS QUE TE ANULEN TUS SUEÑOS. La verdadera lucha esta en ti, en la razón que tienes y la motivación que creas para conseguir tus objetivos. Los esfuerzos de adentro tienen una bella recompensa así como los frutos que un día deseas recoger. Si deseas buenos frutos empieza por sembrar buenas semillas en tierra fértil. CONVIERTE EN FRUTOS LAS SEMILLAS QUE HAY EN TI.
JIMMY DAZA JIMENEZ
|